El adiós a Franco Macri

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio marzo 3, 2019 11:12

Franco Macri, por sobre todas las cosas era un hombre de negocios; de grandes negocios. Uno de esos que se reconocen a nivel mundial. Y si hay algo que iguala a los grandes hombres de negocios es la practicidad. Son personas extremadamente prácticas, pragmáticas.

En este sentido y más allá de las cuestiones del afecto entre padre en hijo, de la cuales no tenemos por qué dudar, Mauricio  era el hijo primogénito de Franco. Pero no sólo  era el hijo, también era quien Franco elegía una y otra vez para que lo secundara en los negocios, en los grandes y en los chicos. Como dijo una vez Néstor Kirchner en referencia al ahora Presidente: “Ahora lo llaman Mauricio, pero no olvidemos que Mauricio es Macri”.

Franco eligió, a manera de preparación, a Mauricio, para que sobrellevara el emporio que construyó a lo largo de su vida, y sabía que Mauricio era casi la única persona en la que podía confiar ciegamente para comandar los negocios. Lo involucró en Fiat y en Sevel; en el Correo; en Manliba; en Autopistas del Sol; en Sideco; en Canale; en Chapeco; en el Parque de la Costa y más recientemente en Macair (líneas aéreas).

Ninguna de estas empresas, fueron juegos pasajeros para que el hijo de un hombre rico se entretuviera. Todas era unidades de negocios, que utilizaron durante gobiernos civiles y dictaduras, toda su capacidad de lobby  para obtener los mejores beneficios corporativos. Desde los 15 años Franco preparó a Mauricio, y Mauricio aprendió. A su modo y con su estilo, pero aprendió a moverse en el mundo de los negocios y de las grandes ganancias.

Mauricio no sólo se quedó hoy sin su papá. Se quedó sin su mentor, sin su manager, sin su creador. Se fue Franco, el papá de Mauricio.

macri-kSdG--1240x698@abc

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio marzo 3, 2019 11:12