DE COSTA POBRE

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio marzo 30, 2019 16:16

En su inolvidable papel del dictador de Costa Pobre, Alberto Olmedo, cometía tropelías que nadie en su sano juicio podría apoyar. En este presente convulsionado y algo confuso, los imperios de países centrales apoyan raros personajes de derecha, como Macri o el brasilero Jair Bolsonaro, que en la primera oportunidad dejan a sus mentores pedaleando en el aire.

Ahora, resulta que la ONU viene a descubrir que cuando Bolsonaro reivindica públicamente el golpe de estado de 1964 en Brasil, eso es de “gravedad inaceptable”. La pregunta es ¿y qué esperaban de semejante bestia retrógrada, que fuese un modelito de comportamiento?

Ciertamente estos personajes terminan traicionando las expectativas hasta de sus mentores, que no pueden justificar el apoyo que les brindan. La ONU, una de las herramientas de Estados Unidos, no podría aceptar jamás la convalidación de un golpe de estado, no al menos de manera frontal, ya que simulan representar el emblema de lo políticamente correcto.

En estas tierras, el presidente Macri, proviene de una familia con fuertes lazos con la última y más sangrienta dictadura argentina, pero sin embargo eso no fue impedimento para que todo el establishment internacional apoyara a la nueva promesa blanca y de ojos celestes. Sin embargo, a 3 años de gestión, el Golden Boys y el mejor equipo de los últimos 50 años, no han logrado pegar con éxito una sola de las variables de la economía, en contra incluso de los propios intereses del imperio.

Definitivamente la derecha latinoamericana viene varios cuerpos corriendo detrás de sus pares europeos, donde hay verdaderos cuadros políticos detrás de sus intereses.  Acá todavía hay que navegar con mamarrachos de la política, que dejan un tendal de víctimas de sus pantomimas de gobierno. Costa Pobre, en estas tierras, tiene Olmedo para rato.

TUS AMIGOS

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio marzo 30, 2019 16:16