DE PERSECUCIONES Y VENDETAS

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio abril 2, 2019 03:38

El juez Bonadío, el más feroz perseguidor de la ex presidenta Cristina Kirchner, la emprendió contra los hijos del ex matrimonio presidencial, Máximo y Florencia, a quien ahora el tribunal federal oral 5 le niega el permiso para seguir un tratamiento médico en Cuba.

Florencia tiene ahora 28 años y cuando inició la causa Los Sauces y Hotesur allá por 2006, por la que la imputa Bonadío, su padre Néstor era el Presidente y ella tenía 16 años. El enorme desafío es demostrar cómo la justicia puede alegar maniobras de lavado de dinero a una menor de 16 años, en el supuesto que el ilícito haya existido.

La desesperación de Bonadío y fundamentalmente sus mandantes, los popes del establishment  -Clan Macri; Clarín; corporación económica nacional; y FMI + Embajada-, tienen un objetivo: encarcelar a uno o a todos los miembros de la familia Kirchner. El objetivo es que truene el escarmiento y evitar, a como dé lugar, que la ex  pueda llegar nuevamente a la Casa Rosada, donde suponen una venganza por los años de persecución.

En realidad no se recuerda, al menos en los últimos 120 años, una persecución judicial tan potente contra un ex Presidente y su familia, como la desplegada por la justicia y los medios argentinos. Porque el pregón cotidiano y sostenido de la corporación Clarín-La Nación, más el accionar de algunos jueces que actúan con ferocidad nunca vista, aún sin pruebas, sólo es posible con un maquiavélico plan trazado desde el poder; desde el verdadero poder.

Los motivos del Clan Macri, obedecen a razones de negocios y dinero. Sabe el Presidente y su séquito, que con CFK nuevamente en la Rosada, sus tropelías de negocios llegarán a su fin y hasta posiblemente un recorrido por estrados judiciales distintos a los actuales, le pueda esperar.

En cuanto a los otros poderes económicos y mediáticos, es más profundamente una cuestión, además de los negocios, enmarcada en el plano ideológico: no se le puede permitir a un populismo como el peronismo de los K, que regresen con gloria a comandar el país.

Agitar las aguas del “se robaron todo”, sin explicaciones y sin pruebas; de anticipar “una debacle como en Venezuela”; o una llegada al borde del abismo, a pesar de haber recibido la mejor transición de esta etapa democrática desde 1983; son latiguillos que forman parte de un plan estratégico que va mucho más allá de una simple vendeta política. No se lo hicieron a Alfonsín; ni a Menem; ni a De la Rúa; ni a Duhalde. Ninguno de estos amenazó tan seriamente las estructuras del poder, como el gobierno de los K, donde el reconocimiento de derechos, sociales, políticos y económicos, significo el agravio más intolerable desde que Perón gobernase con todo el poder de su prédica.

Permitir que el pobrerío sienta que tiene derecho a una distribución más justa y equitativa del Ingreso; que tiene derecho a vivienda digna; que las minorías no heterosexuales tienen derechos, incluso de identidad por percepción de género; no son opciones para países colonizados por el Imperio. El granero del mundo, vaya y pase; pero de ahí a pretender un destino de soberanía, independencia y justicia social, eso ya es demasiado.

cfk y florencia

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio abril 2, 2019 03:38