JUNTA DE PERDEDORES

El gobernador Lifschitz está tramando armar un frente con Stolbizer, Luosteau, y Alfonsín Jr. Tres perdedores de la más fina estirpe.

Pero no sólo perdedores, sino que parece que el profundo sentimiento gorila de cada uno de ellos, incluidos el socialista santafesino, puede más que el razonamiento político.

Después de 30 años consecutivos (1989), el socialismo rosarino y luego el santafesino, están seriamente amenazados de perder a manos del macrismo la ciudad de Rosario y la provincia de Santa Fe. No sólo ya le pisaron los talones en las dos últimas elecciones, sino que en la última, además, el peronismo de Agustión Rossi los desplazó al tercer lugar.

Casi por definición ideológica, el socialismo no debería estar en ningún otro frente político que no fuese con el peronismo. Sólo el gorilismo de sus dirigentes los aparta de ese espacio a construir, aunque los empuje a una catástrofe electoral que claramente se vislumbra.

La denunciadora Stolbizer; el yuppie Lousteau; y el hijo medio bobo Alfonsín, son tres claros perdedores de la política argentina. Con ellos prefiere Lifschitz armar un frente, antes que con el peronismo, el único espacio que le asegura un triunfo electoral contra la derecha macrista, que ante una dispersión como la anunciada será la fuerza que gobernará Santa Fe y muy probablemente Rosario.

Lo que nadie puede asegurar, es si este grupo de perdedores se junta para ganarle a Macri, o sabe que pierde y ya tienen cerrado bajo cuerda algún acuerdo para el después. Todo parece conducir a una conclusión: los une el espanto y el gorilismo.

Nada, elucubraciones electorales.