LA MARCHA Y EL DESCONTENTO

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio febrero 25, 2018 07:02

La partida no es fácil. Las negociaciones salariales en paritarias de estos tiempos no son contra las patronales, solamente. Hoy además se negocia contra el gobierno que es claramente un aliado de las patronales, muy lejos de los trabajadores.

Desde siempre los trabajadores supieron que hay sectores más beneficiados que otras, porque la actividad a la que pertenecen ofrece grandes ganancias de esa actividad que son inocultables.

Un caso, es el de los bancarios, donde sus patronales han tenido ganancias el año pasado que tan sólo en el primer semestre de 2017 mostraron un volumen de 40 mil millones de pesos. Todavía no se sabe a cuánto llegó el año entero. Hay quienes no duda en afirmar que han superado los 100 mil millones.

Con semejante cifra, las patronales no aflojan más allá del 9% de aumento paritario, pero además, en el tira y afloja de cada negociación, los trabajadores han pedido un bono extra, para seguir conversando y levantar la medida de fuerza, tan molesta al público en general. Lo del bono ha sido rechazado de plano por el ministro Triacca, lo que deja en evidencia que el trabajador encuentra un bloque frente a sus negociaciones, que juega los intereses de los banqueros y los intereses del gobierno.

Triacca no dice que está participando activamente de las paritarias, pero lo hace. Pone el límite de aumento y también en las chucherías del medio. Los que ponen el cuerpo son los gremios y sus afiliados, en una pelea que, con el correr de los días, se vuelve cada vez más pesada.

El caso de los bancarios no será el único y depende de las necesidades económicas de cada organización sindical y de las cercanías o simpatías políticas de cada dirigente, como resultará cada negociación. Imaginen ustedes si los bancarios, con todo el poder de dinero que manejan en cada medida de fuerza, tienen estos conflictos; lo que será la negociación de los estatales de UPCN, con Andrés Rodríguez a la cabeza, un hombre siempre muy cercano a todos los gobiernos.

El callejón de negociación paritario se achica y ya casi no queda demasiado espacio para andar transitando libremente. El gobierno aprieta desde las sombras (porque no lo hace de manera abierta), y las patronales aprovechan la volada y con razón o sin ella, dicen que no tienen plata.

La CGT está partida no en 3 partes, sino en 1.000. Los moyanistas, con el propio Moyano y Schmid, a la cabeza de los enfrentamientos cada vez más serios. Los de Daer y Acuña, quedarán en la parsimonia de los Gordos. Barrionuevo hará su juego, que no parece muy cercano a Macri, por el momento. Los estatales de UPCN irán para donde sople el viento. Los de ATE, ya sin divisiones entre Yaszky y Micheli, se juntarán con los gremios más combativos, entre los que se encolumnan los Bancarios; los maestros; los de Luz y Fuerza; los de SMATA; los Obras Sanitarias (al menos en Rosario); y los de organismos estatales de frente al achique y los despidos, como Anses y Medio de Comunicación, estatales y privados.

En este berenjenal está la lucha hoy. Con una jornada de movilización donde medio millón de trabajadores algo fue a expresar y hay que esperar que decante esa movida para ver dónde termina. Pero que expresa un descontento, ya no se puede ocultar.

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio febrero 25, 2018 07:02