La NO renuncia de Barañao

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio diciembre 24, 2016 09:18

Ayer circuló con fuerza la renuncia del ministro de ciencia y técnica Lino Barañao. Incluso circulo que ya había sido reemplazado por Facundo Manes, el mediático neurólogo que operó a CFK, y que quedó prendado de las cámaras mediáticas y de la política.

Nada de eso ocurrió, porque el gobierno, tal como viene haciendo en los últimos tiempos, frenó el ajuste en el Conicet y puso marcha atrás en el despido de becarios, a quienes les renovará contrato hasta diciembre del año que viene, cuando el proceso electoral de renovación del Congreso haya concluido.

Se podrá acordar o no con el macrismo en sus políticas, pero lo que no se puede negar es que sabe retroceder ante una derrota inminente. Macri  tiene olfato empresario para saber, bien temprano, cuando algo no va a resultar o le traerá pérdidas que no está dispuesto a enfrentar, quizás por falta de fondos políticos o por puro espíritu de acumulación capitalista.

Lo cierto es que Barañao, otrora estrella del kirchnerismo, ha decidido postergar su alejamiento del gobierno, porque las migajas han sido renovadas. No se trata de renovar un proyecto ambicioso de crecimiento y desarrollo en ciencia y técnica, como cuando lanzaron el ARSAT y con CFK pusieron a la Argentina entre los únicos 8 países del mundo capaces de fabricar satélites geoestacionales. NO, apenas se trata de renovar 500 míseros contratos de becarios, que encima tienen y tendrán sueldos de hambre.

Barañao sabe todo eso y sabe que el proyecto de Macri no es apuntar al desarrollo de la Argentina en materia de ciencia y técnica, sino que su Ministerio es apenas una pantalla propagandística que sirva para los recursos de Duran Barba, y no mucho más. Para fines del año próximo, cuando las elecciones hayan concluido y con el resultado puesto, como buen futbolero que es, el Presidente verá que cambios hay que hacer en el equipo para enfrentar la segunda mitad del campeonato de gobierno de la Nación.

Hay quienes prefieren justificar la permanencia de Barañao en el equipo de la derecha liberal, señalando que fue la propia CFK la que le dijo que si le mantenían el presupuesto, que se quede. Una cosa en mantener el presupuesto para pagar sueldos –que es cierto que en estos tiempos no es poco-  pero otra cosa bien distinta es establecer un proyecto de desarrollo, para que Argentina vaya abandonando la dependencia científica y tecnológica, nada más alejado de las ideas liberales del Presidente y su grupete de CEO’s corporativos.

Puede que en la ingenuidad de los que no conocen de política, que además albergan una esperanza de bienestar abstracta, pueda creerse en un cambio de rumbo en la política. Pero Barañao no es un ingenuo ciudadano sorprendido en su buena fe. Lino sabe perfectamente que Macri no apunta y jamás apuntará al desarrollo de la Argentina y mucho menos al abandono de una posición dependiente del capital externo. Él sabe que Macri favorecerá todo lo que sea negocios, a como dé lugar, de la manera que sea, todo opacadao por las telas borrosas de las campañas propagandísticas, que detrás de las alegres Margaritas Barrientos, ocultan sin embargo la cara siniestra de lo que hace con Milagro Sala.

Mantenemos los becarios, total esto no es sólo cuestión de plata, y mucho menos cuando no sale del bolsillo de los funcionarios. Esto es algo mucho más profundo, Esto es mantener la dependencia y la colonización cultural e ideológica de esta sociedad. La derecha liberal no cambiará de rumbo. No transitará el crecimiento y el desarrollo de la Argentina. Y Barañao lo sabe perfectamente. El caníbal no se lo comerá, mientras no tenga hambre.

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio diciembre 24, 2016 09:18