MACRI, de Hamelín

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio noviembre 9, 2017 09:20

La Argentina tuvo en los últimos 87 años, al menos, 4 períodos institucionales de fuerte derechización de la sociedad: en 1930 cuando avaló el golpe a Irigoyen; en 1955 cuando avaló el derrocamiento de Perón y el bombardeo a la Plaza de Mayo; en 1976 cuando avaló el golpe otra vez al peronismo; y ahora que con los votos avala y legitima la instalación del macrismo por la vía democrática.

“La chusma es incontrolable; hay que matar al tirano prófugo; se llevó todo el oro del banco central; fue una guerra y hubo excesos de los dos lados; por algo habrá sido; en algo andarían; se robaron todo; la grieta”, son algunas de las frases, de los slogans del establishment, del poder, para marcar a fuego el estigma a los populismos, a los que una vez derrotados a como dé lugar, hay que sepultar para que sirva de escarmiento. No alcanza con derrotarlos en las urnas o en la guerra, hay que aniquilarlos, es decir que no deben quedar vestigios de sus principios.
En los tiempos modernos, los exégetas del poder, no quieren ni oír hablar de soberanía, independencia o justicia social. Los aviones y los satélites, mejor comprarlos afuera, antes que fabricarlos en casa, no importa lo que cueste. Para vender tenemos la soja y cualquier otra materia prima que salga de la tierra, que para eso la tenemos y en abundancia. Lo mismo sucede con la deuda externa, mejor tener mucha y que nos ponga en aprietos todos los años, así seguimos endeudándonos para pagar lo que ya debemos. Los impuestos deben ser iguales, no igualitarios, hay que abandonar esa triste idea de que pague más el que más tiene. La inflación, nunca está de más: disciplina, asusta. El déficit no puede no existir, porque hay que importar, más que exportar.
Un amigo me dijo que estamos ante el flautista de Hamelín, aquel que hacía sonar su flauta y lo seguían embobados todos los ratones que caían a un precipicio. No deja de ser una imagen lastimosamente certera. La víctima que alaba a su verdugo, aun blandiendo el hacha en sus manos.
Pero lamentablemente estamos muy lejos del cuento infantil, y muy cerca de la repetición de la derechización en curso. La mayoría de la sociedad está optando por la derecha que la subyuga y no le entran las razones. El populismo que la benefició, ha sido derrotado en las urnas, en lo cultural y en lo ideológico. “Se robaron todo, son todos corruptos, dejaron la pesada herencia”. Estas son las razones por las cuales la derecha nos ajusta como nos ajusta; “porque la obligan, no porque quieren”, piensan sus ilusas víctimas.
Ya vendrá la pobreza cero; las inversiones; el NO pago de Ganancias; la inflación de 1 dígito; y todas las promesas no cumplidas. ¿Y si no vienen?, bueno, ya veremos de echarle la culpa a quien nos indiquen desde la tele, el mejor aliado de la derecha, casi como uno de ellos.

Lalo Puccio
Por Lalo Puccio noviembre 9, 2017 09:20