Otra vez, no hay resultado cierto

03320150615073700_oriPasó lo que se preveía, un empate entre los tres principales candidatos: hacia la medianoche del domingo, Lifschitz, Del Sel y Perotti se disputaban los votos mano a mano, en un virtual empate técnico con final abierto. Las autoridades provinciales, también hicieron lo que se preveía: no dieron garantías de eficiencia a la hora de contar los votos.

Como ocurrió el 19 de abril, durante las PASO, las autoridades electorales santafesinas, no estuvieron a la altura de las circunstancias y mandaron a la ciudadanía a dormir, el domingo a la noche, sin saber quién será el Gobernador. Las máximas autoridades, empezando por el gobernador Bonfatti y el candidato Lifschitz, transgredieron las más elementales normas de decoro y prudencia, subiendo al escenario de su bunker partidario, apenas pasadas las 22 horas, y se adjudicaron el triunfo, con los resultados de lo que ellos llaman “mesas testigo”, elaboradas por su propio partido político.

Minutos después, el candidato del PRO, Miguel Torres Del Sel, hacía lo mismo, pero con 2 décimas más de diferencia que la anunciada por el socialista. Mauricio Macri, puso una leve cuota de serenidad a los festejos, pidiendo prudencia, pero insistió con la diferencia a favor de ellos.

El único que no dio ni cifras ni hizo anuncios de triunfos, fue el peronista Omar Perotti, que reclamó prudencia a todos y planteó que había un empate entre los 3 candidatos, situación que los colocaba a todos en un prudente compa´s de espera, hasta el final del conteo, que al igual que en las PASO, no se produjo y se cerró faltando un 5% de mesas por escrutar.

Recién el miércoles, el tribunal electoral comenzará el conteo definitivo, que con 347 mesas no computadas; más 284 votos impugnados; 213 recurridos; y 58.558 anulados, no deja espacio para triunfalismos apresurados a nadie.